jueves, 18 de diciembre de 2008

Tras el rastro de Lituma...


Rescaté de un baúl de fotos esta imagen. Fue tomada hace unos años durante un viaje al Perú. Para llegar a ese sitio hay que tomar un tren, luego caminar un día y al siguiente escalar una montaña de altura considerable. Al fondo se aprecian las ruinas de Machu Picchu. El libro que llevo no es la guía turística de Cuzco o de Piura, sino La Casa Verde de don Mario Vargas Llosa.

5 comentarios:

StingIndigo dijo...

Sabía que era usted, Vicente Alfonso, el mismo que ví en el teatro Isauro Martínez este martes en el homenaje a doña Enriqueta Ochoa; ahora que le veo en la fotografía le identifico plenamente. Un gusto conocerlo aunque fuera de cerca y de lejos al mismo tiempo.

También resulta que conozco a alguien que a su vez le conoce y es contacto mío, Danner González-Bravo, quien en cierto mensaje me mencionó que son amigos, lo cual celebro.

Buen post sobre el libro de don Mario y su foto es extraordinaria. Realmente ha de ser una gran experiencia, algo sumo inspirador estar en esos lares y conocer y respirar un poco de historia antigua para no olvidar de donde provenimos y hacia donde podríamos ir.

Un gran saludo.

LSz. dijo...

Entrañable,

Un abrazo desde la provincia.

Juan de Dios dijo...

Me gusto mucho esta reseña Vicente, tanto, que incluso la bajé y grabé en mi PC dentro de una carpeta que lleva el titulo de "Artículos Literarios y Reseñas".

Tambien esta muy padre la fotografía que utilizaste.

Diego Castillo dijo...

Saludos.

A más de un año de haber estado con usted en la presentación de su libro acá en Pachuca (Biblioteca Central del Estado “Ricardo Garibay”) es que vuelvo a ponerme en contacto. Navegando por la red es que vengo a caer en este blog, y ya que estoy por aquí aprovecho para dejar un saludo y un abrazo por el año que se muere.
Espero que usted me recuerde: de los dos sujetos que comentaron “El síndrome de Esquilo”, yo soy el de cabello largo, el más joven y –obviamente– el que no es Daniel Fragoso.

Nos seguimos leyendo por este tan desolado lugar que es el internet.

Desde una fría ciudad llamada Pachuca:
Diego Castillo Quintero.

alfa dijo...

Hola Vicente, disfruto mucho tu blog y el de Frino, y también quería decirte que leer letras blancas en fondo negro se me dificulta mucho, no sé si sea el único o sea algo general, si es así, no pasa de tener que copiarlo al word y ahí leerte, si no, pues para que lo consideres por tus lectores.
Un saludo desde tu tierra.