
lunes, 6 de enero de 2014
Recuerdos de Mazatlán

domingo, 22 de diciembre de 2013
Entre petroleros te veas
Dado que en la semana no hubo asuntos de relevancia para el país, y que
últimamente todo en México marcha a la perfección, tuve alguna dificultad para
seleccionar el tema de este artículo. Está bien, exagero al decir que nada
ocurrió: ayer se disputó la final de futbol. Cómo se me iba a pasar eso que los
líderes de opinión llaman la guerra en calzoncillos. Pero ni modo de hablar de
eso en este espacio. Nunca he sido un buen analista deportivo, y además, en
algún rincón interno, una voz me decía: petróleos mexicanos. No sabía por qué.
Era una vocecilla apenas, algo así como un chapulín perdido en la sierra Del
Sarnoso, pero de todos modos decidí rastrearla. Entonces me acordé que una de
las mejores novelas que leí este año es Muertes de Aurora (1980, Ediciones de
Cultura Popular), de Gerardo de la Torre, estupendo escritor mexicano que en
marzo pasado cumplió 75 años, de los cuales ha dedicado 50 a la literatura.
Guionista, crítico literario y maestro de muchas generaciones, De la Torre
aprendió de los grandes los secretos del oficio: fue miembro del taller de Juan
José Arreola y alumno indirecto de autores como Juan Rejano y José Revueltas.Un TIC TAC y todo cambió...
Un ciudadano
promedio de nuestra época oye muchas más veces Las Cuatro Estaciones que
aquellas que pudo escucharla Vivaldi. La razón es sencilla: para oír sus
piezas, el compositor veneciano necesitaba reunir una orquesta y montar la
obra, hoy, en cambio, basta buscar la grabación. Esta idea, que escuché cuando
estudiaba en la Facultad de Música, nos recuerda que nuestro acceso a las artes
es muy distinto del que tuvieron nuestros antepasados. Ya en 1936 el filósofo y
crítico alemán Walter Benjamin reflexionaba sobre las consecuencias que acarreó
esta posibilidad de reproducir las obras artísticas una y otra vez. Sobre
todas, Benjamin destacaba la posibilidad de poner la réplica, en forma de
fotografía o de sonido grabado en disco, en situaciones inalcanzables para el
original. ¿Qué quiere decir esto? Muy sencillo: que hoy cualquiera puede tener
en casa una réplica de Las Meninas, escuchar una orquesta mientras corre o ver
Psicosis en su celular.martes, 26 de junio de 2012
Allá están locos
lunes, 21 de mayo de 2012
“Hay que hablar menos y hacer más”: Jaime Muñoz
Jaime Muñoz Vargas vive por y
para la palabra. Además de ser uno de los protagonistas de nuestra literatura
dentro y fuera del terruño, se ha desempeñado como maestro, coordinador de
talleres, columnista, editor, tuitero… en los últimos meses ha dejado que su
laptop descanse (le ha arrancado al teclado más de quince libros) y ha
privilegiado las acciones, pues acaba de cumplir cien días como Director de
Cultura de Torreón. Como diría uno de mis maestros, se sacó el tigre de la
rifa: no debe ser sencillo hacer esa chamba en un Coahuila endeudado e inmerso
en la violencia, pues en este escenario la cultura podría parecer para algunos
la última de las prioridades. Pero Muñoz no es de los que se arredran
fácilmente, y su esfuerzo va dando excelentes resultados. Con disciplina de
picapedrero, ha hecho rendir estos cien días como si fueran trescientos:
imparte talleres, organiza presentaciones de libros, funciones de teatro,
gestiona apoyos, se da tiempo para hablar con creadores y administradores, para
tomarle el pulso a la ciudad. En tres preguntas, hace un recuento de estos cien
días:lunes, 23 de abril de 2012
Liberar un libro
Liliana V. Blum perfila muy bien a sus personajes a través de sus acciones, pues más que explicar, al actuar plantean enigmas. ¿Por qué Helen fuma como desesperada? ¿Por qué, si no le motiva su trabajo, quisiera trabajar aún en sus días de descanso? ¿Por qué Allison Moore está tan nerviosa en su clase de literatura alemana? ¿Qué fue de la hija de doña Cande? Con un profundo conocimiento de sus personajes, la autora parece seguir el consejo de Juan Rulfo para cualquier narrador: imagina a un personaje en todos sus detalles, échalo a andar y síguelo…No obstante, una relectura nos permite ver que los cuentos están trazados con premeditación, cortados y ensamblados con mucha habilidad, logrando una gran pieza. Por cierto, hace dos años exactos encontré este libro afuera de Bellas Artes, en una banca. Y no, no pienso soltarlo.
viernes, 17 de febrero de 2012
El Kamasutra completito

El Kamasutra contiene consejos muy útiles para aquellos que quieren ganarse a sus suegros. El capítulo cuatro, por ejemplo, habla de cómo debe ser la vida de un ciudadano, con muchos preceptos útiles. ¿Es usted un hombre joven en busca del sitio ideal para establecerse? Busque un vecindario con vecinos virtuosos, cerca de un río. Asegúrese de que la casa tenga por lo menos dos habitaciones, pues toda vivienda debe tener sus espacios públicos y sus áreas de intimidad. La cosa no se queda allí: los preceptos incluyen la disposición y aún la decoración de la casa e incluso sugerencias sobre cómo debería comportarse un ciudadano ejemplar en reuniones sociales, en días de campo o qué debería decir cuando está bebiendo con sus amigos.
Si bien muchas de las recomendaciones se enfocan en la vida del hombre, el libro no olvida a las mujeres. En la primera parte se sugiere que "aún las mujeres jóvenes deberían estudiarlo antes de casarse, y podrían seguir haciéndolo después de casadas con el consentimiento de sus esposos". No es un asunto menor ni una trivialidad. Junto al estudio de los "aforismos del amor", el libro recomienda estudiar sesenta y cuatro artes que pueden complementar el espíritu del aprendiz, entre ellas el canto, el baile, la escritura, el conocimiento de la poesía y la aritmética, la gimnasia, técnicas de guerra, las reglas fundamentales de la cortesía...
La parte sexual del Kamasutra tampoco es lo que la mayoría de las personas imaginan: además de las acrobacias y malabarismos, el libro procura a quien lo lee un conocimiento que trasciende lo superficial, lo vacuo y aun lo irresponsable. Eso sí: me refiero a una versión íntegra del libro, no a las ediciones condensadas o adaptadas al estilo: "Kamasutra para oficinistas" o "Kamasutra en 3D".
El Kamasutra en su versión completa habla de los diferentes tipos de amor y de las muchas formas en que un hombre y una mujer pueden relacionarse. Advierte cuáles son las situaciones en las que un hombre y una mujer deben verse sólo como amigos.
Al menos cinco capítulos abordan las formas en que un hombre puede elegir una mujer, cortejarla y concretar un matrimonio perdurable. Otros dos capítulos hablan sobre las conductas que debe adoptar una esposa para agradar a su hombre (y no son cosas que se puedan hacer en un colchón). Acaso muchas personas piensen que poco habrá de familiar entre el México del siglo XXI y la época en que este libro fue redactado (es decir, la India del siglo III). Resulta asombroso lo parecido que puede ser la vida. Pensémoslo así: si el libro recomienda enviarle un par de versos a la mujer deseada, esos mismos versos pueden viajar ahora por SMS o por Whatsapp.
Lo confieso: aunque lo he intentado, me ha faltado mucha disciplina y mucho tiempo de estudio para aplicar todos los consejos de este libro. Pero no pierdo la esperanza.
martes, 7 de febrero de 2012
Lo que nos toca

Desconfío, de entrada, de cualquier candidato que no me exija poner algo de mi parte para sacar adelante al país. Desconfío de los candidatos que me prometen más empleos, salud y educación, a cambio de tachar una boleta.
Desconfío de cualquier candidato que no se atreva a reconocer que el tema del narco es mucho más complejo de lo que parece, pues terminar de un día para otro con el negocio de las drogas podría desequilibrar la economía nacional. Desconfío de los candidatos que promueven una visión limitada, maniquea, que nos dicen "los buenos somos más" y olvidan que en estos temas no sólo entra en juego la bondad, sino la necesidad, la ignorancia y la marginación. Desconfío de los candidatos que, usando una frase rimbombante, prometen educación de calidad y no tienen el valor de decir que en México el sistema educativo está secuestrado por un sindicato cuyos intereses están lejos, lejísimos del conocimiento y el estudio. Que el sistema educativo está en ruinas porque hay cientos, miles de universidades privadas con programas deficientes, sin investigación, repartiendo títulos como si fueran estampitas. Desconfío de los candidatos que no se atreven a decir que el presidente ya no es el mandamás.
Lo malo es que esos candidatos son mayoría, en el afán por conquistar el voto prometen lo que sea. Lo malo es que nuestro sistema de partidos es un reality show donde el más simpático -no el más apto, ni el más preparado- se lleva el premio. Un candidato que nos diga que tenemos parte de la culpa de este caos sería sumamente impopular, como lo sería también un candidato que nos recordara que en las acciones de todos los días se amalgaman las políticas públicas y nuestras decisiones privadas. Votar por quien promete soluciones mágicas es endosarle la responsabilidad a otro. Una forma de comenzar a sentar las bases para un México distinto sería identificar qué deberíamos aportar los ciudadanos para atenuar la corrupción, para ser más productivos, más críticos. Eso, hay que decirlo, difícilmente nos lo van a decir en un spot o en un volante.
Una cosa más: en política, dice un refrán, la forma es fondo. Y las formas con que se conducen los precandidatos de todos los partidos dice mucho acerca de ellos. Para muestra pongo sobre la mesa el caso de las precampañas: mucho se dijo que era necesario legislar al respecto con el propósito de no enrarecer el ambiente político del país, y de "no poner en riesgo la equidad en la contienda". Sin embargo, prácticamente todos los suspirantes se las han arreglado para brincarse las trancas. Eso nos habla de una clase política que no respeta ni siquiera las leyes que ella misma fragua. Y si así se portan antes de sentarse en la silla, no quiero ni pensar en cómo se portarán después.
El Torri, de regreso
Hace unas semanas el Icocult, dirigido por Sofía García Camil, y el Programa Cultural Tierra Adentro, dirigido por Mónica Nepote, lanzaron la convocatoria para el Premio Nacional de Cuento Joven Julio Torri. La fecha límite para enviar los trabajos y participar es el 11 de mayo de 2012. El premio son 70 mil pesos y la publicación del libro. El relanzamiento del premio, cuya desaparición lamentábamos muchos, es una muy buena noticia y una iniciativa que merece ser reconocida.

